sábado, 4 de abril de 2009

Una Travesía Inolvidable


La tarde caía en el puerto de Santa y botellas llenas de cerveza desfilaban por mi mesa al son de la cumbia más variada que mis compañeros bailaban eufóricos. De pronto 4 moto taxis llegaron repentinamente al lugar de los hechos donde un grupo de estudiantes se divertían en un bar llamado Sol y Mar.

Mi reloj sonó indicando el comienzo de un nuevo día, y yo no lograba despertar del todo, me levante de mi cama angustiado porque tenía que presentar a primera hora mi trabajo de ingles en la universidad el cual no había logrado imprimir el día anterior porque no tenia tinta en mi impresora. Recuerdo que estaba apurado y no sabia que ropa ponerme pues también ese mismo día era el paseo de estudios con mis compañeros al valle de santa. Eran las 6:30 de la mañana y el tiempo me ganaba, salí de casa apurado sin tomar desayuno mientras meditaba y extendía el brazo para tomar el primer colectivo que me llevara rumbo a mi centro de estudios, en el camino me iba pensando muchas cosas una de ellas si es que mi trabajo de ingles se había guardado correctamente en la bandeja de mi correo porque tenia miedo a que no abriera cuando la fuese a imprimir, en fin llegue a la universidad, baje del carro y lo primero que hice fue mirar a mi alrededor y ver si algún establecimiento de esos que dicen 10 céntimos la impresión estaba abierto. Al único que pude encontrar fue a Don Manuel y a sus computadoras pasadas de moda, pero que importaba con tal de que imprima mi trabajo todo era valido ese día, rápidamente accedí a su PC y a la bandeja de Hotmail alegre según yo por haber encontrado un lugar donde imprimir mi informe. Pero de pronto toda esa alegría se me vino abajo al ver que mi bandeja de entrada no habría, no sabia que hacer, lo intentamos un montón de veces y todo había sido en vano, para colmo la hora me ganaba, y no sabia si ir al salón de clases y explicarle a la profesora el motivo por el cual me había hecho tarde y enzima no poder presentarle mi trabajo. Pero bueno igual tenía que ir porque tenía que recoger mi celular el cual le había prestado a una amiga el día anterior. Llegue a la puerta del salón de clases y desde adentro mi amia me miraba de una manera como quien me decía: ¿Juancito porque tan tarde? y yo avergonzado no tenia palabra alguna para expresarme solamente recuerdo que le hice un par de señas con las manos para que saliera y me pasara mi celular sin que la profesora se de cuenta, ella no me hizo caso y por el contrario quiso que yo entre en el aula, justo en ese entonces llego una alumna de ciclo avanzado a la cual le pedí que por favor le pasara la voz a mi amiga, la chica muy atenta me dijo que ya pero primero esperemos a que la profesora de ingles me deje entrar dijo ella mientras me mostraba una sonrisa algo tímida, fue en ese mismo instante que la profesora salio y pregunto: ¿Por qué llegan tan tarde chicos? Y yo no sabia que decir, la chica claro le explico sus motivos y la profesora la dejo entrar, mientras tanto yo tímidamente me acerque y le dije: Profesora disculpe la demora pero eh tenido un problema resulta que el trabajo que usted pidió para el día de hoy no se lo eh podido traer y le explique el motivo, le pido por favor me de otra oportunidad. Ella me entendió y lo bueno es que me dijo que me esperaba al día siguiente en el Ceiduns para presentarle mi trabajo, también le explique el motivo por el cual no podía estar en clase ya que tenia un paseo a las 8 de la mañana con mis compañeros con respecto a otro curso. Sin nada mas que decir la profesora me dijo no te preocupes anda nomás y mañana no te olvides en el centro de idiomas a las 10 de la mañana ok. Yo mas tranquilo le agradecí mostrándole una sonrisa de oreja a oreja y dándole las gracias. Mi amia en ese entonces también salio y me dio mi celular y con las mismas salí corriendo del lugar.

El reloj marcaba las 7:45 a.m. y no había combi que me llevara en 15 minutos al paradero de Santa, así que lo único que me quedaba era tomar mi colectivo y pagar mi 1.80 para poder llegar a tiempo y así lograr que no me dejaran. Un tío ya de edad de la línea 242 se estaciono con su station color negro en mí delante y me dijo adonde vas chibolo yo apresurado le dije lléveme de inmediato al paradero de santa porque estoy sobre la hora y no quiero llegar tarde. En el camino con mi celular apagado porque mi amia no lo había cargado, me encontraba totalmente incomunicado y lo único que hacia era consultar mi reloj para ver si aun estaba tiempo de llegar a mi destino, el chofer me miraba por el espejo retrovisor, mientras yo me mordía las uñas de lo nervioso que estaba. Ya en la avenida gálvez recién me tranquilicé al llegar y ver que mis compañeros estaban reunidos esperando al Profesor el cual todavía no daba ninguna señal en el lugar. Mientras esperábamos impacientes, mi estómago empezó a sonar y recordé que era producto de que no había comido nada, en eso me acerque a una señora que vendía pan con su canastita y le compre primero 4 pancitos, y digo primero 4 porque después le compre 4 mas y mas, que en total me comí como 12 panes y enzima lleve 8 pancitos mas para el camino.

El profesor para variar asomo como alas 8:35 y yo muerto de cólera, me preguntaba: ¿porque no mejor tome mi combi? ¿Porque pagar 1.80 si pude pagar medio pasaje? Rayos! ni modo, ya lo hecho, hecho estaba, de inmediato todos cogimos 2 combis y con las mismas nos fuimos rumbo al pueblo de Santa, una vez dentro de la combi yo me sentía mas tranquilo sabiendo que estábamos con el profesor que por el porte mas parecía un alumno que un maestro de salón, pues supuestamente el nos iba llevar a conocer todo acerca del valle santeño.

Ya en el pueblo lo primero que hicimos fue visitar la iglesia del Señor Crucificado la cual se encuentra en plena plaza de armas y la misma que su interior nos presenta diferentes mosaicos de la llegada de los españoles al valle. Al salir de hay el profesor, mis compañeros y yo caminamos con dirección a los sembríos mientras mis ojos por un momento se desviaban hacia un anuncio colorido el cual hacia alusión a un show de politos mojados en una discoteca conocida.

En el trayecto muchos empezábamos a sentir el ataque de los mosquitos, así que hicimos una parada para ponernos aquel liquido en sprite que supuestamente alejaría a los zancudos e insectos de nuestro cuerpo y el cual todo conocemos como repelente y que por cierto yo no había llevado. En el valle la gente no sabia donde ir y solo nos quedaba seguir las indicaciones del profesor quien con una sonrisa un tanto fingida solo se dejaba llevar por las palabras de una de mis compañeras la cual decía conocer la ruta de la expedición esa mañana. La idea del paseo hasta ese momento entonces no se sabía, y todos caminábamos sin rumbo desconocido mientras el calor y los mosquitos nos acababan uno a uno, el calor era intenso y sofocante y la botella de agua no estaba en mi mochila, la verdad me la había olvidado en casa producto de mi apuro, solo llevaba una botella de kriss citrus punch intocable con sabor a naranja, y digo intocable porque era de mi amia Gisella quien me había encargado su bebida y si me lo tomaba me mataba.

De repente empezamos a divisar a un par de agricultores a quienes les preguntamos para que lado del valle se encontraba el rió, ellos nos indicaron que teníamos que caminar por la panamericana para llegar mas rápido y que por el contrario nos estábamos alejando mucho por el camino que seguíamos. Con las ganas de volver al pueblo y no hacer nada seguimos adelante en busca del rió, llegamos a la panamericana y emprendimos una caminata a vista de buses y trailers que pasaban a gran velocidad por esa vía, en eso me preguntaba: ¿como no hay un accidente para cubrirlo y armar así una buena nota? estaba loco créanme.

Llegamos al rió entre risas, chistes y carcajadas y pudimos apreciar que su caudal había incrementado producto de las distintas lluvias que se dan en el lugar, muchos tomaban fotos y mas fotos, otros apuntes, mientras yo solo miraba y observaba sin decir nada el basural que se presentaba en los alrededores del río. Producto del sofocante sol mis compañeros e incluido el profesor decidimos seguir con la travesía hasta llegar a la desembocadura del rió con la playa y así poder refrescarnos en las maravillosas aguas del litoral santeño, le preguntamos a un par de niños que jugaban por el lugar cuan lejos se encontraba la playa y ellos nos dijeron que exactante estábamos a 1 hora del lugar. Enseguida seguimos caminando y en el trayecto nos topamos con diferentes sequías las cuales fueron escenario de diferentes caídas por parte de algunas de mis amigas, la cual una de ellas casi le quiebra la pierna al profesor debido al nerviosismo que ella sentía por no poder cruzar. El camino cada vez se hacia mas difícil y varios de nosotros terminamos completamente embarrados en los diferentes charcos del valle. Ya cerca de la playa tuvimos que pasar la ultima sequía la mas grande de todas y fue hay donde el profesor ayudo a pasar a varias de mis compañeras cargándolas para que no se mojen ni se ensucien aunque igual ya estaban cochinas producto de la incesante travesía. Cuando llegamos a la playa para muchos y en especial para mi fue el paraíso ya que después de una caminata incesante de 4 horas y media aproximadamente y con el sol prácticamente enzima de nosotros lo único que nos quedaba era divertimos hasta mas no poder y la pasamos súper algunos de los muchachos se bañaron con todo y ropa, otros como en mi caso solo se dedicaron a comer, y otros aprovecharon para dar un paseo en bote con la finalidad de conocer mas acerca del lugar. El profesor sin embargo para hacerse mas collera solo atino a quedarse con algunos de los que estábamos en la orilla refrescándonos, tuvimos una conversación muy amena y muchos nos pudimos dar cuenta que el profesor es uno más del grupo, es una persona súper tratable e inteligente siempre preocupada por los demás y esto se pudo constatar ahí cuando a una de mis amias se le puso roja la pierna debido a que ella es alérgica al agua de mar y el profesor la ayudo lavándole la pierna con agua limpia y además de también secársela para que no se infecte.

Mas tarde en el mismo lugar uno podía observar que la gente llegaba para disfrutar del hermoso dia soleado, mientras tanto en el bar llamado Sol y Mar el profesor y mis compañeros de estudios nos divertíamos y bailábamos a ritmo del grupo 5, Marisol, Hermanos yaipen y todos esos grupos cumbieros que últimamente se han puesto de moda, y que nunca faltan en las reuniones de este tipo. La tarde prácticamente no se sentía, todo era paz y tranquilidad pero llego la hora en que nos teníamos que retirar para después contar la bonita experiencia que habíamos vivido en ese lugar y que algún día volveríamos sin dudar.

1 comentario:

  1. bueno ahhh como olvidar ese paseo d ela ptm oee pero tenemos asi muchas historias ufff bueno amiguito lendoooooo me gusto muxo tu historia sigue asi te kiero muxoo un mua

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